GLORIA
Si te saltas las normas,
ha de ser con estilo,
que la vulgaridad entorpece al hombre
más aún que su propia consistencia.
No vayas como quienes
pagados de sí mismos,
burlan siempre las normas
como caballos viejos.
Mira la valla y que tu salto sea
con dignidad el más derecho y alto,
el mas ágil y bello.
Y que el público aplauda,
no al caballo, ni tampoco al jinete.
Solamente la pulcra exactitud
con que, dejando atrás a otros,
saltas con gloria aquella valla absurda.
Verónica Pedemonte (Dulcinea en Manhattan)
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